El dia que me enamore de ti

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Vie Ago 14, 2009 6:47 pm

Bueno, este es mi primer fic sobre estos actores. Espero que os guste jajajajaja. Suelo escribirlos sobre anime, per es que me apetecia hacerlo, asi que me dije: Adelante jajajaja. Nada cualquier comentario, critica, amenaza, sugenrencia y demas, seran bienvenidos. disfrutar el primer capitulo ^^. Aun no tiene genero, en cuando lo piense, lo pondre en el topic

Todo va a salir bien


Trabajaba como relaciones públicas de un hotel en España. A pesar de mi juventud, todo parecía irme bien, hasta que llego abril de este año. El director se había puesto en contacto conmigo para tratar un asunto importante. Al parecer habían entablado relaciones con otro hotel coreano y habían establecido relaciones comerciales. Nosotros enviaríamos clientes a su hotel y ellos harían lo mismo con los coreanos. La idea me pareció maravillosa, pues así podríamos expandirnos internacionalmente. Sin embargo, mi mala suerte llego cuando decidieron enviarme allí para ayudar en todo lo que necesitaran los huéspedes españoles.

Es cierto que tengo antepasados coreanos. Mi tatarabuelo llego a España y se enamoro aquí, por lo que se quedo a vivir, pero yo solo tenía ciertos rasgos asiáticos y el apellido por parte de padre, nada más. Aun así, les pareció suficiente y me enviaron. El jefe había dicho que era la mejor época para ir, pues antes de incorporarme, me daría 2 semanas de vacaciones pagadas para que conociera el hotel y el país.

La llegada a Corea fue peor de lo que esperaba. Era un caluroso día de verano y a pesar del aire acondicionado, seguía teniendo calor. Al verme sola en aquel aeropuerto tan grande, me entraron ganas de volver a subir al avión y renunciar a todo. Respire hondo y cogí las maletas. Por suerte, me habían dicho que alguien del hotel me recogería, por lo que no tendría que preocuparme de nada. Traspase la puerta de desembarco y vi a muchas personas esperando. Algunas llevaban carteles, pero ninguna ponía mi nombre. Después de diez minutos esperando, decidí sentarme en un banco cercano. Quizás había cogido ataco. En el vuelo, había leído que solo había una autopista que conectaba el aeropuerto con la capital. Pasaron varias horas y nadie apareció. Saque mi libro de costumbres coreanas, que había adquirido en España y lo leí. Podía que no eran muy puntuales.

- Me toco la excepción que confirma la regla – suspire.

No iba a esperar más tiempo y me dirigí al mostrador para turistas. Por suerte, hablaban ingles, por lo que descubrí que había autobuses y taxis que me llevaban a la ciudad, aunque eran 50 minutos de trayecto. También me comentaron algo de un tren bala, que me dejaría en Seúl. Opte por esta opción y luego, al llegar, ya cogería un taxi para que me llevara al hotel. De momento, no había tenido que hacer uso, por suerte, del coreano pero cuando llegue a la estación de tren, pensé que me volvería loca. En la del aeropuerto, me ayudo una azafata muy amable, pero en la de Seúl solo había corriendo gente corriendo de un lado apara otro. Los carteles estaban en coreano y yo me puse tan nerviosa que no vi que algunos estaban abajo en pequeño escritos en ingles. Salí de la protección del aire acondicionado y camine por la calle en busca de un taxi. Era una avenida enorme llena de tiendas y de gente. Vi algunas paradas de autobús, pero no me atreví a cogerlos pues no sabía a dónde me podrían llevar. Por suerte, después de andar unos metros más, encontré los taxis. El conductor fue muy amable y metió las maletas en la parte trasera. Dijo algunas frases en coreano, las cuales no comprendí.

- Ahh… Necesito… eh no… Quiero… - tartamudee en coreano con mi guía en la mano, luego suspire y dije en español – esto es imposible.
- ¿Dónde la llevo señorita? – pregunto el conductor en ingles.
- Aquí – revolví unos segundos en el bolso y saque una tarjeta. El conductor sonrió y me la devolvió.

Al cabo de media hora, el hombre señalo hacia unos portones que estaban abiertos. A su alrededor había mucha gente con carteles y policía que los contenía.

- Parece que hay alguien famoso dentro.
- ¿Famoso? – repetí incrédula, pues estaba más pendiente de lo que tenía en frente. Al traspasar las puertas, había un jardín y un poco más al fondo, una pequeña pagoda daba la bienvenida y justo detrás, estaba lo que parecía el hotel, de forma ovalada y con unas 30 plantas.
- Disfrute su estancia en Corea – sonrió el conductor después de sacar la maleta.

Decidida entre en el hall. Iba a acercarme a la recepción, pero en ese momento, entraron por la puerta una multitud de fotógrafos que estaban esperando fuera. Casi atropellada por ellos, conseguí echarme a un lado y observe intrigada. ¿Quién podría armar tanto alboroto?

Se abrió una puerta lateral y apareció un grupo de personas. En el centro iba un joven moreno de pelo corto. Cuando paso cerca de donde yo estaba, un fotógrafo me dio un empujón por intentar sacar una foto más de cerca, haciendo que cayera al suelo mi diccionario. Me agache para recogerlo, pero unas cuidadas manos se adelantaron y lo cogieron por mí. Al levantar la vista, el joven estaba frente a mí. Tenía gafas de sol, pero a través de ellas, pude sentir su mirada y realmente era guapo de cerca. Susurre un gracias en ingles y este inclino un poco la cabeza en modo de saludo. Se levanto y continúo su camino. Todavía sonrojada me acerque a la recepción y me presente.

- Soy Sung Eun Hoon, la relaciones publicas enviada desde España – preferí usar mi nombre coreano, pues era el que aparecía en el curriculum que habían enviado y en mi carta de presentación
- El director la recibirá en unos minutos. Puede esperar allí – dijo la chica señalando unos sofás.
- Gracias – antes de irme, volví a girarme – ¿Quién era el que acaba de pasar?
- Hoy hay una presentación de una película – sonrió está emocionada – se trata de Gong Yoo.
- ¿Gong Yoo? – repetí y me fui a sentar.

A los pocos minutos apareció un hombre de unos cincuenta años con el pelo entrado en canas y gafas. Me invito a ir a su despacho y de camino me explico que no me esperaban hasta dentro de dos días. Por ese motivo no había acudido nadie a mi encuentro. Me indico que lo primero seria aprender el idioma para poder desenvolverme en la ciudad. En el hotel no iba a tener problema, pues todo hablaban ingles. Me dijo que podía utilizar las habitaciones del personal, pero que cuando quisiera podría mudarme a un apartamento.

Salimos del despacho después de explicarme cómo funcionaba el hotel y lo seguí por un pasillo. Abrió una puerta y pude ver una habitación en la que había una cama, una mesilla de noche, una televisión pequeña y un armario. No era muy grande, pero el color claro de l pared le daba calidez a la estancia. Le agradecí que me ayudara y me dejo para que me acomodara. Me duche y me cambie de ropa. Estaba cansada por el cambio horario, pero si ahora me acostaba, pasaría mala noche. Como todavía era mediodía, me acerque a la recepción. Cogí un mapa y pedí que llamaran a un taxi. Investigaría un poco la ciudad.
Sus calles parecían laberintos. Era imposible no perderse en ellas. Había llegado a una zona de oficinas. Grandes edificios de cristal se alzaban a mí alrededor y gente con maletines corría de un lado a otro. Al fondo pude ver los muros de lo que parecía una construcción antigua. Al acercarme pude comprobar que se trataba de un palacio. Mire el mapa pero no pude averiguar qué lugar era.

Cámara en mano, me decidí a visitarlo. Pagué la entrada y comencé mi visita. Era un sitio impresionante y a cada paso que daba parecía retroceder en el tiempo. Sin darme cuenta me aleje del grupo de turistas y llegue a una explanada. Atravesé una puerta que daba a un jardín gigante. Iba a dar media vuelta, pues seguro que había accedido a un área restringida pero escuche unas voces y comencé a avanzar. Escondida para no ser vista, comprobé que era una sesión de fotos. Había una chica vestida de época antigua posando. Los fotógrafos hicieron algunos comentarios y la joven sonrió. Detrás de ellos otros dos, también vestidos de época, hacían comentarios y reían.
Debí pasar un buen rato observando. El vestuario me tenia encantada y también la naturalidad con la que posaban. Como si despertara, pensé que lo mejor era marcharse antes de ser descubierta. Me gire para irme y casi muero del susto. Parado frente a mi estaba un oven moreno de rasgos finos y moreno con una coleta. Llevaba también ropa de época, por lo que debía pertenecer al grupo de modelos. Estaba sorprendido y dijo algunas palabras que no comprendí. Me incline en señal de despedida e intente salir de allí lo más rápido posible, pero al pasar a su lado me cogió de una mano. Nuestros ojos se encontraron, el vio miedo en los míos y yo en los suyos incomprensión. Las voces de los demás se callaron. No podía oírlos, así que seguro que me descubrirían. El joven me volvió a preguntar algo. Yo saque mi diccionario intentando encontrar algo para salir de esa situación. Quizás esta frase me ayudaría.

- A ver… esto… no… hablo… core…
- ¿En ingles mejor? – respondió el en ese idioma – te preguntaba como habías llegado aquí.
- Creo que me he perdido – respondió atropelladamente intentando justificarme – no quería molestar y no soy una mirona ni nada…

El fotógrafo apareció en ese momento. Me miro de arriba abajo y poso la mirada en la cámara. Parecía molesto, yo estaba aterrada. Mi primer día en el país y ya estaba causando problemas. Seguro que me encerraban en prisión por meterme en sitios prohibidos. El terror se debió reflejar en mi cara, pues el joven sonrió divertido al verme. El fotógrafo desapareció.

- Te acompañare hasta la entrada – dijo guiándome - ¿No hablas nada de coreano?
- Lo siento – respondí avergonzada – acabo de llegar.
- Pediré un taxi para ti – dijo sacando un móvil del pantalón.

Llegamos a la entrada y debían haber cerrado hace un rato porque no había nadie en los alrededores. El taxi estaba esperando. El taxista pregunto algo y yo lo mire incrédula.

- Pregunta a donde te lleva – respondió divertido.
- Aquí – le entrega la tarjeta que se la dio al conductor. Baje la ventanilla y sonreí – gracias por la ayuda.
- Bienvenida a Corea – sonrió el joven y se alejo.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  akari el Sáb Ago 15, 2009 4:38 pm

Oh está bien!

Síguela cuando puedas! ^^

akari
Administrador
Administrador

Femenino
Cantidad de mensajes : 282
Edad : 25
Localización : Toledo
Fecha de inscripción : 17/08/2008

Chibi profile
Estoy pensando en:
Le tiraría de los mofletes a:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Sáb Ago 15, 2009 11:11 pm

2 ¿Qué he hecho yo para merecer esto?


Pasaron las dos semanas casi sin darme cuenta. El idioma poco a poco lo iba manejando y ya podía mantener conversaciones sencillas. Tengo que reconocer que no es fácil, pues muchas palabras se parecen. En algunos momentos tuve ganas de tirarlo todo por la borda y salir corriendo. Por suerte, yo era una persona cabezota y Yoon Eun Hye me había ayudado mucho. Se trataba de una chica que trabajaba en la recepción. Tenemos la misma edad, por lo que rápidamente congeniamos y se ofreció a ayudarme. Gracias a ella me desenvolví sin problemas en ese tiempo. Me llevo a conocer muchos sitios, obligándome a hablar en coreano.
La gente del hotel también era muy amable y me daban conversación, corrigiéndome los fallos y ayudándome. Después de las vacaciones, comencé a trabajar. Me habían dado un despacho en la segunda planta con vistas al jardín. No era muy grande, pero me gustaba. Recibía notificaciones a diario de España pidiendo informes. Una tarde llego un aviso de que dentro de una semana llegaría el primer grupo de empresarios. Esa sería mi prueba de fuego, donde podría demostrar todo lo que había aprendido. No podía fallar.

Me pasaba el día entre la organización y las clases. Cuando llegaba la noche prácticamente me arrastraba hasta la cama y caía dormida antes de darme cuenta. Algunas noches recordaba lo ocurrido el primer día y miraba las fotos tomadas a escondidas. Cuando se las enseñe a Eun Hye, me dijo que eran actores muy famosos y que podría sacar un buen precio por ellas. Sin embargo, me gustaban demasiado los trajes para venderlas. También pensaba en alguna ocasión en el chico que me ayudo allí y me maldecía a mi misma por no preguntarle el nombre.

Eun Hye me intercepto saliendo del baño. Una limpiadora había estado hablando con ella y le comento que me había visto muy pálida y que acabaría cayendo enferma. Es cierto que estaba cansada y que debido a toda la organización, apenas probaba bocado. Por suerte, solo quedaban dos días y podría descansar.

- Eun Hoon – la joven me quito la carpeta con los papeles – vamos a descansar. He acabado el turno, te invito a cenar.
- No puedo – respondí cogiendo la carpeta y caminando. Ella me siguió – tengo que confirmar el menú con el cáterin, repasar el itinerario, organizar la…
- Para – interrumpió ella - ¡Eun Hoon! Te ordeno que pares. Todo está organizado y va a salir bien.
- Está bien – sonreí – cenamos y vuelvo al trabajo
- No – respondió – cenamos y te vas a dormir. Mañana te ayudare.

Cenamos en un restaurante cerca del hotel. Iba a volver a mi habitación, pero me invito a su casa y no pude negarme.

- ¿Qué has hecho al final con las fotos? – pregunto de camino a su casa - ¿las has vendido?
- Las tengo guardadas – sonreí – quien sabe, quizás los vuelva a encontrar y firmadas tengan más valor.
- Entonces, regálame la de Park Shi Hoo – respondió abriendo la puerta.

Llego el fatídico día. Me desperté temprano y llegue a la recepción. Allí me esperaba Eun Hye. Estaba atendiendo a unos recién llegados, así que no quise molestarla. Cogí mi carpeta y me dirigí al autobús que me llevaría al aeropuerto. Durante el trayecto de ida revise los papeles. Se trataba de un grupo de productores de una película. Dentro de poco se celebrarían unos premios y esta película había sido clasificada.

Baje del autobús y revise el reloj. Tenía diez minutos antes de que aterrizara el vuelo, así que me dirigí al baño para comprobar que el maquillaje y la ropa estaban perfectos. En ese momento recibí una llamada. Era Eun Hye. Parecía nerviosa, hablaba tan rápido que solo entendí accidente y grupo de bienvenida.

- ¡Que! – exclame cuando lo comprendí - ¿Qué el grupo de bienvenida ha tenido un accidente? ¿Están bien?
- Sí, pero no llegaran a tiempo – respondió a través del teléfono – tendrás que entretenerlos – te avisare en cuanto pueda.

¿Qué los entretuviera? ¿Cómo? No había mucho que hacer en un aeropuerto y llegarían cansados. Nerviosa Salí del baño y fui a la puerta de desembarco. Me coloque que en un sitio visible, pero mi mente estaba intentando averiguar cómo retenerlos. Las puertas se abrieron y comenzaron a salir los pasajeros. Yo alternaba la vista entre el móvil y los recién llegados. Al final vi al grupo. Parecían cansados, pero también algo confusos. Cuando se acercaron me comentaron que no encontraban sus maletas. Les pedí que esperaran en una pequeña cafetería, mientras averiguaba que pasaba. Parece ser que en esa ocasión la suerte jugaba de mi parte. Este pequeño incidente, me daría una media hora de ventaja.

Descubrí que el vuelo de España había salido con retraso y que casi pierden el vuelo de enlace. Les dio tiempo a subir a ellos, pero las maletas se quedaron en tierra, las maletas llegarían al día siguiente. Cuando se lo comunicaba, recibí la llamada de Eun Hye. Esta me dijo que ya podía volver y accedió, aunque un poco temerosa de lo que me podría encontrar. Algunos querían quedarse y dormir en el hotel.

- Si ahora descansan. comente mientras el autobús se ponía en marcha – tendrán jet lag y mañana estarán más cansados.
- Entonces, solo dejaremos el equipaje de mano y nos daremos una ducha.

Asentí satisfecha y mientras recorríamos la autopista que unía la ciudad con el aeropuerto, iba pensando en lo que Eun Hye podía haber hecho. Después de casi una hora y media llegamos al hotel. Baje rápidamente del autobús y entre en el hall, pero no vi a Eun Hye en la recepción. Los clientes iban a entrar y debía detenerlos. El director había especificado que quería un recibimiento especial, pero no había ni rastro del grupo de bienvenida. Todo se estaba echando a perder. Cuando estaba a punto de cerrarlas las puertas en las narices, apareció Eun Hye y varias chicas más. Se habían recogido el pelo y vestían el tradicional hanbok. Este consista en una blusa corta y una falda larga. Llevaban llamativos colores y estaban realmente impresionantes. Reconocí a varias camareras de pisos y a otra recepcionista. Detrás de ellas iba el director del hotel y varios botones.

Invite a pasar a los recién llegados y las chicas los saludaron. Después de unas palabras del director, los acompañaron a sus habitaciones, donde podrían descansar.

- Nos han notificado que la cena se hará antes de la ceremonia de premios – me informo el director y me dio un sobre – aquí están las invitaciones. Hay dos de más, puedes usarlas como quieras.
- Gracias – me incline y me dirigí hacia mi amiga – me has salvado la vida, ¿Cómo te lo puedo agradecer? Pide lo que quieras.
- Tienes entradas de sobra – dijo señalando el sobre.
- Supongo que podre quedarme a cenar.
- Dijiste que el joven misterioso vestía de época. Quizás sea modelo o actor. Allí lo encontraras.
- Seria demasiada suerte.
- Al menos lo pasaremos bien.

Los siguientes días fueron divertidos. Las costumbres de los dos países eran muy diferentes. Me sentí un poco identificada con ellos y quizás por eso congeniamos. Los lleve a todos los lugares más famosos de la ciudad. Llego la noche de la cena y me invitaron a su mesa, por lo que me retire temprano para arreglarme. Eun Hye entro en mi habitación con un secador y un maletín. Al abrirlo comprobé que era el maquillaje. Nos vestiríamos en mi habitación, pues su casa quedaba lejos. Recibí una llamada y me indicaron que los coches estaban listos. Pedio que los acompañaran, yo iría con mi amiga en su coche.
La cena se celebraba en un lujoso restaurante. Estaba situado en una colina en las afueras de Seúl. Era una casa tradicional coreana, que había sido remodelada. En la entrada estaban agolpados los periodistas y los famosos del país ya desfilaban cuando llegamos.

Eun Hye y yo entramos por una puerta lateral. Accedimos a un jardín donde se celebraba un coctel y esperamos a mis clientes. Lo cierto es que agradecía la presencia de Eun Hye, pues cuando se acercaron a saludar y conversar, ella me ayudaba a traducir. La cena trascurrió tranquila y pasamos luego a un salón donde nos ofrecieron unas copas. Al otro lado de la sala pude ver a Gong Yoo. Estaba hablando con una chica, por lo que no me pareció apropiado molestarlo, aunque quería agradecerle el gesto que tuvo. ¿Podría ser su novia?

Era cerca de medianoche. Mis clientes habían bebido más de la cuenta y lo mejor era devolverlos al hotel. Busque a mi amiga pero estaba en paradero desconocido. Sola no podría llevarlos. Uno de ellos tropezó con un joven castaño y le tiro un poco de bebida en la ropa. Corrí hacia ellos y me disculpe. El joven era muy amable y se ofreció a ayudarme.

- Lamento mucho lo ocurrido – me disculpe de nuevo.
- ¿Trabajas en el hotel al que se dirigen?
- Si – respondí dándole mi tarjeta – soy Sung Eun Hoon.
- Si vuelves a necesitar ayuda, este soy yo – me entrego su tarjeta y se alejo.
- ¿ Kim Jeong Hoon?

Me guarde la tarjeta en el pequeño bolso y me dispuse a buscar a mi amiga desaparecida. Deambule por la sala y salí al jardín, pero no había ni rastro de ella. ¿Dónde se podía haber metido? Estaba cansada y solo quería volver al hotel.

Descubrí un corrillo en un lateral y me acerque. Me lleve una sorpresa al ver a Gong Yoo al lado de mi amiga. Algo debió haber pasado, pues ella estaba sentada en el suelo con la cabeza apoyada en las manos. Gong Yoo intentaba hablar con ella y otro joven, que reconocí al instante por ser el de la sesión de fotos, tenía un paño con hielo en la cara.

- ¡Eun Hye! – exclame al acercarme. Estaba mareada y apenas abría los ojos – dios mío, ¿Qué ha pasado?
- ¿La conoces? – pregunto Gong Yoo – ya está mejor, pero ha pasado un mal rato.
- ¿Qué ha pasado? – pregunte mirando al joven con el hielo y temiéndome lo peor.
- No ha sido ella – contesto adivinando mis pensamientos – vi como alguien le echo algo en la bebida y luego intento aprovecharse de ella. Solo quise ayudarla,.
- Park Shi Hoo – susurro Eun Hye.
- Cuando intento ayudarla, el hombre le golpeo y salió corriendo – continúo Gong Yoo – lo vi y me acerque.
- Gracias por ayudarla – respondió y la levante – será mejor que nos marchemos.
- Te acompaño al coche – dijo Park Shi Hoo.
- No hace falta – sonreí – gracias de todos modos.

Cargue con ella todo el camino. Intente coger por los lugares menos concurridos, pues la gente murmuraba al vernos pasar. Atravesé los jardines y abrí la portezuela por la que entramos. Llegue al aparcamiento y rebusque en su bolso. Necesitaba encontrar las llaves del coche. Era la primera vez que conducía desde que llegue, pero por suerte era tarde y no habría mucho tráfico. La senté en el asiento del copiloto y cerré la puerta.

Una voz hizo que me girara. Un chico estaba detrás de mí. Pensé que iba a atacarme, por lo que me pegue al coche lo más que pude. Tenía el pelo revuelto y vestía un traje elegante, pero lo reconocí por sus ojos. Era el joven misterioso.

- Hola – dije jugando nerviosa con las llaves del coche,
- Lamento haberte asustado – hablo en ingles. Al parecer recordaba que no sabía coreano. Miro el interior del coche - ¿está bien tu amiga?
- Solo está cansada – respondió – la llevo a casa.
- ¿Hablas coreano?
- Eun Hoo – mi amiga bajo la ventanilla y miro al recién llegado - ¿Quién es?
- Es quien me ayudo.
- ¡Anda! El chico misterioso – sonrió mi amiga – lleva semanas maldiciéndose por no preguntarte el nombre.
- ¡Eun Hye!
- No lo niegues, ahora es tu oportunidad para…. – le tape la boca.
- Discúlpala, está un poco mareada – avergonzada salude y subí corriendo al coche. El joven tenía intención de decir algo, pero estaba tan avergonzada que no le di tiempo y arranque.
- Trabaja en el hotel Westin Chonsun – Eun Hye saco la cabeza por la ventanilla y lo grito a los cuatro vientos antes de que pudiera detenerla.

Creo que nunca había pasado tantas vergüenzas en mi vida. En cuanto estuviera recuperada, yo misma me encargaría de matarla.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  akari el Dom Ago 16, 2009 4:19 pm

Wow! Kim Jeong Hoon! XDD

Que lío me hago con los nombres en coreano T_T

akari
Administrador
Administrador

Femenino
Cantidad de mensajes : 282
Edad : 25
Localización : Toledo
Fecha de inscripción : 17/08/2008

Chibi profile
Estoy pensando en:
Le tiraría de los mofletes a:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Jue Ago 20, 2009 1:00 pm

Adivina quién viene al hotel


Decidi que era hora de dejar el hotel casi sin darme cuenta, la habitación se me había quedado pequeña y comenzaba a agobiarme. Estuve mirando varios apartamentos, pero ninguno me gustaba. Algunos eran demasiado grandes, ¿Para qué quería yo 3 habitaciones? Y otros eran demasiado caros. Mientras tanto, pasaba las noches en casa de Eun Hye. Mi habitación iba a ser cedida a un nuevo empleado que llegaría en los próximos días.

Camine pensativa por el mercado de Dongdaemun. Me gustaba ese sitio. Tenía más de 30.000 tiendas y si no encontrabas lo que buscabas, era porque no exista. Me pare en un semáforo y observe los alrededores mientras esperaba. Era una lástima que no hubiera apartamentos baratos allí. Gracias a la idea de mudarme, me habían dado tres días libres y el director me había compensado con otro por la buena gestión con los clientes. En total cuatro días para poder usar como mejor quisiera. El semáforo se puso en verde y el cruce se convirtió en un hervidero de gente. Hacía calor, por lo que decidí entrar en el Tower Record. Era un edificio dedicado exclusivamente a la venta de discos, DVD y libros sobre música. Era una franquicia muy importante en Asia, comenzando por el que estaba situado en Shibuya, Japón.

En la primera planta se encontraba la música internacional. Por curiosidad busque discos de algún cantante español, pero solo pude encontrar flamenco. Sonreí divertida al ver que los cantantes ni siquiera eran conocidos en España. Subí a la segunda planta, donde estaba la música nacional y asiática. Rebusque por algunas estanterías el cd de un grupo que había escuchado unos días antes. Estaban casi al final de la planta y cuando lo cogí, vi un cartel que señalaba a la planta superior. Allí había una emisora de radio. Me pregunte si alguien famoso estaría allí ahora, aunque era más curiosidad que otra cosa, pues no podría reconocerlo aunque lo tuviera delante. Cuando pase por caja, pregunte quien estaba arriba. Al parecer era alguien llamado Kim Jeong Hoon, ¿de qué me sonaba ese nombre?

En cuanto subí a la tercera planta, me arrepentí de hacerlo. Había una multitud de chicas agolpadas contra el cristal. Lo peor de todo aquello era que para llegar al ascensor o para bajar, había que pasar por en medio de ellas, pues estaba en la otra punta. Como si entrara en un campo de batalla, coloque el disco contra mi pecho como si sirviera de protección, y comencé a empujar para abrirme paso. Algunas me miraron mal, pero no me importo. Conseguí mi objetivo y, en el momento que llamaba al ascensor, un griterío llamo mi atención. La puerta del estudio se abrió y salieron varias personas. No le preste atención y entre en el ascensor. Las puertas se estaban cerrando, pero uno de los chicos que estaba haciendo el pasillo, impidió que lo hicieran y alguien se coló en el interior del ascensor y después se cerraron las puertas.

- Estoy destrozado – suspiro quitándose la gorra y moviendo su pelo castaño. Al girarse me vio – Pensé que el ascensor estaba vacío. ¡Ah, eres tú!
- ¿Perdón? – respondí entre confusa y sorprendida.
- Te di mi tarjeta en la cena del otro día, ¿no te acuerdas?

Lo pensé unos instantes y lo recordé. Era el joven que me había ayudado a llevar a los clientes al autobús. Cuando llegue a la habitación, solté el bolso en la cama y de su interior salió la tarjeta. Como estaba molesta con Eun Hye por lo que había hecho, simplemente mire el nombre por encima y la arroje de nuevo al interior del bolso. Iba a decir algo, pero la puerta del ascensor se abrió. El joven volvió a ponerse la gorra y me invito a ir con él. Mientras caminaba a su lado, pensé en cuanto cambiaba vestido así. Con la gorra gris despeluchada, la camisa medio desabrochada, que dejaba ver una negra que llevaba por debajo, una americana azul y los vaqueros, parecía un adolescente.

- ¿Qué te hace tanta gracia? – me pregunto al verme reír casi escondida.
- Lo siento – respondió enseguida aun con una sonrisa en la boca – es que estas tan diferente a aquella noche. ¿Cómo puedo compensarte por tu ayuda?
- ¿Me permites que te invite a algo? – asentí y el llamo a un taxi – conozco el lugar perfecto.

------------------ x -----------------

Eun Hye se recogió el pelo y salió de la recepción. Su compañero había llegado para realizar el turno de noche. Yu Ri no había llamado en todo el día y estaba un poco preocupada por ella. ¿Le habría pasado algo? De camino a los pequeños vestuarios, marco su teléfono, pero no le contestaba. Ya con la ropa de calle, se dirigió de nuevo a la recepción. Se apoyo en ella y llamo a su compañero.

- Taek Gi, sé que es improbable, pero si Sung Yu Ri se para por aquí dile que me llame.

El joven asintió desde el otro lado de la recepción. Ella se dirigió al aparcamiento por una puerta lateral. Rebusco en su bolso las llaves del coche, pero no las encontró. ¿Dónde las podía haber dejado? Cuando termino su turno las tenía en el bolso y entonces fue a la recepción para…

- Las deje encima de la recepción.

Esta vez entraría por la puerta principal. Al acercarse a ella, vio un joven parado. Parecía mirar el interior del hotel a través de la puerta y de vez en cuando miraba un papel que tenía en la mano. Cuando se giro para coger el móvil que estaba sonando, lo reconoció. Se trataba del joven que había visto en el aparcamiento. Lamento que en ese momento Sung Yu Ri no estuviera en el hotel. Seguro que estaba buscándola.

- Disculpe – Eun Hye se acerco cuando este colgó el teléfono – creo que te he visto antes.
- Mmmmmm – el joven la observo unos minutos y después sonrió – eres la que grito el nombre del hotel por la ventanilla. Me alegra ver que estas bien.
- Me llamo Yoon Eun Hye. Sung Yu Ri no está en este momento – Eum Hye pensó que quizás podía echarle un cable a su amiga – le han dado unos días de vacaciones.
- ¿Sung Yu Ri?
- Mi amiga, has venido a verla a ella.
- Creo que te confundes, pero recuerdo que gritaste que trabajaba aquí – sonrió el joven y saco una tarjeta – pero si quieres puedes decirle que he estado aquí. Dile que me llame si se vuelve a perder.
- Casi me mata por haberlo hecho – dijo mirando la tarjeta - ¿Lee Jun Ki?

Un joven se bajo del coche y ambos se giraron. El recién llegado sonrió y le dio la mano al otro en señal de saludo. Luego miro a Eun Hye e inclino la cabeza. Esta le reconoció enseguida. Se trataba de Park Shi Hoo, el actor. Era el joven que la había ayudado. Disimuladamente vio que aun tenía un poco morado en la comisura de los labios. Un poco avergonzada ella también saludo.

- Pensé que no ibas a responder a mi invitación. Mi padre te espera en su despacho.
- Tengo unos asuntos que resolver – dijo Lee Jun Ki dirigiéndose a Eun Hye – dale saludos a tu amiga de mi parte.

El chico entro en el hotel y la joven seguía mirando al recién llegado ahora con menos disimulo. Este pareció notarlo, pues también la miro a ella y sonrió.

- No tiene importancia – dijo rozando la herida – al menos no paso nada mas grave.
- Lamento mucho que estés herido por mi culpa, me gustaría compensarte… - su voz se fue apagando cuando recordó una frase que había dicho: “mi padre te está esperando” – ¡eres el hijo del director Park!
- No vengo mucho al hotel – sonrió divertido por la expresión de la joven – pero si, el es mi padre. Ahora si me disculpas, yo también me tengo que ir.

--------------- x -----------------

Había sido una tarde muy divertida. Después de tomar un café, Kim Jeong Hoon llamo por teléfono y enseguida llego un coche. Pense que allí se acabaría nuestro encuentro, pero él me pregunto porque no subía al coche y yo obedecí por inercia. Era una persona muy amable y enseguida cogías confianza con él. Me conto que se había hecho cantante por casualidad. Decía que había ido a acompañar a un amigo y sin saber muy bien porque, fue seleccionado. También dijo que la carrera de actor fue por causalidad.

Como tenía que realizar unas compras, se ofreció a llevarme. Sin embargo, tuvimos que salir casi corriendo, cuando una chica lo reconoció. Lo intentamos en otro centro comercial y esta vez sí tuvimos más suerte. Cuando salimos de allí, había anochecido. Cogí el móvil y vi varias llamadas. Era Eun Hye, ¿habría pasado algo?

Jeong Hoon quiso invitarme también a cenar, pero recibió una llamada. La voz del otro lado del teléfono sonaba nerviosa. Estaba gritando, la podía escuchar. El se limito a un de acuerdo y colgó.

- Espero que todo esté bien.
- Parece que hay unas complicaciones, debo irme. Te llevare a casa, dejaremos la cena para más adelante.
- Si es por mi culpa yo…
- No es culpa tuya – respondió arrancando el coche. Cuando llegamos a mi casa, me baje del coche y me asome por la ventanilla – te debo una cena.
- Espero por ella – sonreí alejándome.

Casi no tuve tiempo de abrir la puerta, cuando Eun Hye se me echo encima. Parecía haber estado espiando por la ventana, pues miro con mucho interés como se alejaba el coche. Conseguí cerrar la puerta y entre. En la mesa estaba preparada la cena. Tenía un poco de hambre, así que deje las bolsas en mi habitación y me senté a comer.

Eun Hye me siguió a todas partes y se sentó frente a mí. Yo pensaba que me iba a preguntar quién era mi acompañante y donde había estado. La haría sufrir un poco.

- Como supongo que no vas a preguntar qué me pasa, te daré mi sorpresa – se levanto y cogió algo de su bolso.
- ¿Qué es esto? ¿Lee Jun Ki? – pregunte mirando la tarjeta y luego a ella – no lo conozco.
- Si lo conoces – sonrió divertida – tu joven misterioso ha ido al hotel.
- ¡¿Qué?! - exclame mirándola con los ojos como platos.
- Pensé que había ido a verte, pero no fue así.
- ¿Por qué tendría que ir a verme? Solo porque fritaste el nombre del hotel….
- Como lo vi allí, pues pensé… Había ido con el hijo del director.
- ¿El hijo del director?
- Te sorprenderías si lo vieras, pero no te diré quien es hasta que me digas quien te acompañaba esta noche.
- Te dejare con la duda – sonreí divertida mientras tomaba un poco de té. Habíamos terminado la cena y estábamos en el sofá con la tele de fondo – pero por su culpa, no he podido buscar piso.
- ¿Por qué no te quedas aquí conmigo? El piso es grande y además compartiríamos gastos. Te saldría más barato que uno por tu cuenta.
- No quiero molestarte…
- No seas tonta – se levanto y fue a su habitación – es como si tuviera una hermana.
- Gracias Eun Hye – respondió entrando también en mi cuarto y tumbándome en la cama. Me preguntaba quién era el hijo del director y para que había ido Lee Jun Ki al hotel. Dentro de unos días lo averiguaría.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Aya el Jue Ago 20, 2009 3:19 pm

wow madre mía está conociendo a lo mejorcito de korea XD que envidia!!

Por cierto Tsunai, me podrías decir de qué dorama es la imagen de tu avatar porfa?? ^ ^ esque me suena muchísimo pero no me acuerdo><

_________________

Aya
Administrador
Administrador

Femenino
Cantidad de mensajes : 508
Edad : 24
Fecha de inscripción : 17/08/2008

Chibi profile
Estoy pensando en: la Japan Air Line ^^
Le tiraría de los mofletes a: a hard gay x supuesto XD y a Mika

Ver perfil de usuario http://pandalyrics.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Jue Ago 20, 2009 4:29 pm

El avatar es de Goong.
Aprovecho y cuelgo el ultmo capitulo que tengo escrito porque me voy de vacaciones unos dias y no pondre nada.
A disfrutar lo que queda de vacaciones y no paseis mucho calor ^^.
PD: A mi tambien me da envidia y eso que soy yo quien la pone en esas situaciones >_<.


Este capitulo lo voy ha hacer en poquito largo, asi que lo pongo en dos partes.^^ La segunda parte a la vuelta ^ ^.

Comenzó con un beso (1º parte)


El sonido del teléfono me despertó a media mañana. Tantee la mesilla de noche sin abrir los ojos hasta que lo encontré. Era la secretaria del director del hotel. Me pidió que fuera cuanto antes, algo había pasado.

Tarde un poco en reaccionar. La noche anterior había estado con Eun Hye y Jeong Hoon de fiesta. Esos dos se habían hecho amigos y, a pesar de que Eun Hye trabajaba al día siguiente, nos recogimos tarde. Por suerte, cuando me desperté, ella ya no estaba allí. Esa noche, habíamos quedado para cenar.

Llegue al hotel poco después de comer. Casi sin aliento por la prisa, quizás fuera buena idea comprar un coche. Eun Hye me vio entrar y en su cara pude ver la sorpresa. Le pedí que avisara al director y en cuanto colgó, dijo que me estaban esperando. Llame a la puerta y me invito a pasar. Además de el, había tres jóvenes sentados que reconocí enseguida. Los dos chicos de la fiesta y el chico que me ayudo cuando llegue. Uno de ellos se levanto y me cedió su asiento.

- Lamento molestarte en tus días libres, pero creo que eres la adecuada para esto – el director sonrió. Luego, señalo al joven que estaba a mi izquierda sentado – este de aquí es Park Shi Hoo, mi hijo. Desde hace unos días, trabaja en el hotel.
- Es quien ayudo a Eun Hye – susurre inclinando la cabeza en señal de saludo.
- El que esta a tu derecha es amigo de mi hijo – continuo el director – después de mucho pedirle, hemos conseguido que sea accionista del hotel. Es bueno invertir el dinero cuando se es joven. Se llama Lee Jun Ki.
- Parece que me han convencido – sonrió este.
- Y por ultimo, Gong Yoo. Esta aquí por lo que te voy a proponer. Como sabrás, la relaciones públicas del hotel estaba embarazada. Al parecer es un embarazo de riesgo, por eso esta de baja.
- Si lo se – respondí.
- Tenemos un hotel en Busan, al norte de Corea. Lo tenemos un poco abandonado, pero…
- Queremos lanzarlo de nuevo al mercado completamente renovado – continuo Park Shi Hoo – por eso están aquí estos dos. Gong Yoo será la imagen promocional y Jun Ki, si quiere…
- Solo tenía pensado ser accionista, pero quizás pose para alguna foto.
- Jun Ki nació en Busan, creo que es por eso por lo que lo convencimos –continuo el director – lo que te propongo es lo siguiente. Quiero que vayáis todos a Busan y me hagáis un informe de cómo se encuentra el hotel. Permaneceréis allí una semana, supervisando todo.
- ¿Y para que tengo que ir yo? – pregunto Gong Yoo.
- Si el informe sale bien, empezaríamos con las promociones inmediatamente respondió Park Shi Hoo acabas de terminar de rodar a película, por lo que te lo podrías tomar como unas vacaciones.
- Queríamos una pareja – continuo el director – pero no encontramos ninguna modelo que…
- Eun Hye puede hacerlo – respondí sin pensar – es muy guapa y…
- ¿La chica de recepción? – pregunto el director.
- Si - respondí en voz baja. Estaba pensando para mis adentros y sin darme cuenta lo solté. Es cierto que sonaba raro. Ella no era modelo, pero en ese momento pensé que era una buena opción.
- Podríamos intentarlo respondió Jun Ki al verme un poco apurada. Yo se lo agradecí con la mirada.

Cuando terminamos la reunión, me sonó el teléfono. Al descolgar escuche la voz de Jeong Hoon. Al parecer le había surgido algo y no podía quedar. Quiso posponerlo, pero aproveche la ocasión para indicarle que salíamos de viaje. Le dije que iríamos a Busan y me recomendó algunos lugares para visitar. Colgué el teléfono y me dirigí a la recepción. Park Shi Hoo estaba allí, hablaba con Eun Hye que lo miraba sorprendida. Gong Yoo salía en ese momento por la puerta. Pensé que era una persona extraña, pero no le di importancia. Mi amiga me llamaba con cara de felicidad.

- Necesitaban una modelo y pensé….
- Gracias – dijo sonriendo – vacaciones.
- No te lo pondremos fácil, te haremos trabajar Jun Ki - apareció detrás mía - Shi Hoo, tu padre se encargara de todo. Yu Ri, ¿vienes con nosotros a cenar?
- Ah…. Yo se lo iba a proponer a ella
- Vete – sonrió esta cogiendo un montón de papeles – aun tengo trabajo. Te veo esta noche en casa. Yo avisare a Jeong Hoon.
- El me llamo antes - dije antes de seguir a los otros dos – ha tenido que cancelarlo.
- Siempre esta ocupado – respondió dándome la vuelta y dándome un empujón – ahora vete ya.

La tarde transcurrió tranquil. A pesar de que sus móviles no paraban de sonar, entre los tres pudimos organizar la semana. Primero verificaríamos como estaban las instalaciones y como andaba de personal. También tendríamos que ver cuales eran las atracciones turísticas que podría haber alrededor. Lo cierto es que no sabía nada de Busan, así que en cuanto pudiera me informaría.

Después de la cena, Park Shi Hoo me llevo a casa. Jun Ki había tenido que marcharse antes. Lo invite a entrar, pero no quiso. Me dijo que mañana a las 9 pasaría a buscarnos para ir a aeropuerto.

Al abrir la puerta me encontré con dos maletones. Eun Hye corría de un lado al otro de la casa llevando de todo. Le dije que la mitad sobraba y conseguí que llevara solo una maleta. Después de hacer la mía, busque información sobre la ciudad.

Puntual como había dicho, Park Shi Hoo llamo al móvil. Estaba esperando fuera. Eun Hye abrió y saco la maletas. El joven bajo del coche y ayudo a mi amiga. Yo salí habando por el móvil, justo en el momento en el que Eun Hye intentaba sacarle conversación. Sin embargo, era demasiado serio y escueto en sus respuestas, aunque contestaba educadamente. No pude evitar reír, cuando Eun Hye tropezó y entro en el coche. Sus piernas quedaron colgando por fuera y la cara de sorpresa de Shi Hoo, no tenia precio.

En el aeropuerto ya estaban esperando los otros chicos. Jun Ki saludo alegremente, mientras que Gong Yoo parecía molesto. Pregunte que había pasado pero nadie respondió. Jun Ki me susurro algo de periodistas y unas fotos. Gong Yoo parecía estar siempre de malhumor y me daba un poco de miedo. Mis temores se conformaron, cuando al pasar cerca de Eun Hye, se paro y la miro.

- ¿No huele raro? – dijo de repente mirándola fijamente – no sabia que el insecticida se usaba ahora de perfume.
- Será ca… - tuve que controlarme para no provocar un enfrentamiento, pero mire a Eun Hye que parecía dolida por el comentario – no te preocupes por lo que diga ese imbecil. Cuando lleguemos a Busan, nos vengaremos.

Una vez en el avión, nos sentamos cada uno por separado. Gong Yoo había desaparecido, cosa que agradecí, Park Shi Hoo y Jun Ki estaban juntos discutiendo sobre algo y yo estaba sentada al lado de Eun Hye. Aun estaba molesta, así que decidí no molestarla. Saque los papeles que había sacado la noche antes para informarme de cómo era la ciudad.

Busan estaba situada en un valle y limitaba con el mar de Japón. Era una ciudad muy poblada y tenía un alto nivel cultural. Además, tenía maravillosas playas. No había conseguido ninguna foto del hotel, pero al parecer estaba situado en un pequeño acantilado, con playa privada. Además, tenía museos y templos alrededor, así como una zona de copas que tenia muy buena fama. Parecía una gran apuesta.

Al bajar del avión, me acerque a Gong Yoo. Aun estaba molesto, pero no me importo. Estaba dispuesta a defender a mi amiga. Espere a que terminara de hablar por teléfono y sonreí.

- Shi Hoo me ha dicho que el autobús que nos llevara al hotel se ha retrasado. Nos ha dicho que esperemos por aquí, el nos avisara.
- De acuerdo –respondió secamente y se fue a la cafetería.
- Yu Ri – Eun Hye se acerco y miro con odio como se alejaba el actor Shi Hoo dice que el autobús esta aquí. Avisemos a ese….
- Marchémonos – sonreí divertida – veamos como es el hotel.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Aya el Jue Ago 20, 2009 5:00 pm

wow Goong! esque había reconocido al príncipe Shin XD pero a la chica como me he acostumbrado a verla con el pelo corto de coffe prince no la reconocía ><

pásatelo bien de vacaciones ^ ^

_________________

Aya
Administrador
Administrador

Femenino
Cantidad de mensajes : 508
Edad : 24
Fecha de inscripción : 17/08/2008

Chibi profile
Estoy pensando en: la Japan Air Line ^^
Le tiraría de los mofletes a: a hard gay x supuesto XD y a Mika

Ver perfil de usuario http://pandalyrics.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  akari el Sáb Ago 22, 2009 3:54 pm

Qué cabrón Gong Yoo xDDD

Disfruta de tus vacas!

akari
Administrador
Administrador

Femenino
Cantidad de mensajes : 282
Edad : 25
Localización : Toledo
Fecha de inscripción : 17/08/2008

Chibi profile
Estoy pensando en:
Le tiraría de los mofletes a:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Mar Sep 01, 2009 12:09 am

Regreso de las vacaciones y continuo un poquito mas. Aqui os dejo la 2º parte.

Comenzó con un beso (2º parte)


El hotel estaba en buen estado. Por algún motivo, me esperaba algo peor. Sin embargo, como estaba poco explotado, solo tenía algunos trabajadores y a sus familiares. No te como Jun Ki y Shi Hoo suspiraban con alivio y sonreí divertida. Al igual que yo se esperaban algo mucho peor. Gracias a la discreción con lo que se había llevado todo no habíamos tenido ningún problema ni tampoco ninguna aglomeración de fans. Aun así, no pude evitar pensar en la mentira que le había dicho a Gong Yoo y solté una sonrisa de satisfacción. Quizás el si estuviera en problemas ahora. Mire a Eun Hye, quien también sonreía.

Al bajar del autobús nos recibió el director del hotel. Era una persona mayor, de confianza y parecía conocer a Shi Hoo desde que era niño. Nos acompaño a nuestras habitaciones y mientras Eun Hye paseaba, los demás revisamos las instalaciones. Nos llevo menos tiempo del esperado. Realmente todo estaba en perfecto estado de conservación, solo que no tenía la publicidad necesaria. Por ese motivo, Park Shi Hoo llamo a su padre y pidió que mañana se enviaran los fotógrafos. Lo mejor era empezar cuanto antes.

A la hora de la comida, me reuní con Eun Hye y con Shi Hoo. Jun Ki había ido a visitar a sus padres. De camino al restaurante del hotel, vimos llegar un taxi. Cuando el ocupante se bajo de él, Eun Hye se pego a mí como si viera al mismo demonio. Gong Yoo se bajo del coche y, al quitarse las gafas, su mirada asesina no paso desapercibida.

- Gong Yoo – Shi Hoo se acerco a él – Yu Ri me dijo que tenias unos asuntos que resolver antes de venir, por eso nos fuimos sin ti. Ella dijo que estabas de acuerdo.
- Aun no están resueltos del todo – sonrió con malicia – pero pronto lo estarán.

No pude impedir que un escalofrío recorriera mi cuerpo y quise salir corriendo de allí. Los chicos entraron al comedor charlando y yo me di la vuelta. Eun Hye me cogió del brazo y me arrastro con ella. Al entrar pudimos ver como Shi Hoo hablaba con una camarera y, después de asentir, esta volvió a la cocina. Gong Yoo ya estaba sentado.

- No podemos dejarlos solos – susurro caminando a mi lado – no seas cobarde.

Tuve que obligar a mi cuerpo a sentarse. Durante toda la comida, Gong Yoo no dejaba de mirarme y yo me ponía cada vez más nerviosa. Pensé que si hubiera podido, habría saltado sobre mí sin pensarlo. Después de la comida, Eun Hye y yo decidimos quedarnos en la piscina. El día era caluroso, así que no era una mala idea. Ambas charlábamos tranquilamente a la sombra de un balcón. Las habitaciones del primer piso, tenían balcones que estaban a la altura de las palmeras de la piscina, por lo que daban sombra a algunas tumbonas.

Un camarero me trajo un refresco. Me extraño porque no habíamos pedido nada, pero lo acepte pensando que sería un obsequio de los chicos. Aun así, me hizo pensar porque a Eun Hye no le habían traído nada. Poco después ella pidió una copa para acompañarme y seguimos charlando. A las pocas de una hora, comencé a sentirme mal. Todo me daba vueltas y tenía el estomago revuelto.

- Eun Hye – dijo incorporándome – no me encuentro bien.
- Estas muy pálida. ¿Quieres que llame a alguien?
- No – respondí tapándome la boca. Me estaban entrando ganas de vomitar – ayúdame a llegar a la habitación.

Ayudada por mi amiga entramos en la recepción para ir a mi cuarto. Park Shi Hoo y Gong Yoo estaban allí hablando y se giraron al vernos. Shi Hoo se acerco, pero rápidamente me metí en el ascensor y Eun Hye se disculpo. Mientras las puertas se cerraban, creímos ver una sonrisa en el rostro de Gong Yoo.

- Ha sido el – susurre después de salir del baño y tumbándome en mi cama.
- No puede ser tan cruel – Eun Hye no podía creerlo – aunque esa sonrisa burlona….- quédate aquí y descansa. Yo me ocupo de todo.
- ¿Qué vas a hacer? – pregunte sujetándole una mano.
- Déjamelo a mí – sonrió y salió de la habitación.

------------------------------------------- x -------------------------------------------------

Eun Hye se dirigió a la habitación de Gong Yoo, pero no estaba allí. ¿Cómo podía ser capaz de hacer esas cosas? Podría haber ocurrido algo peor. Pregunto en recepción por él, pero no pudieron decirle nada. Iba a dirigirse a la terraza del restaurante cuando vio entrar a Jun Ki con una chica. Pensó que podría tratarse de su hermana, pues ambos hablaban con naturalidad y como si se conocieran desde hacía mucho tiempo. Cambio de idea cuando los vio entrar en el ascensor y antes de que la puerta se cerrara, ella se abalanzo sobre él y le dio un beso. ¿Tenia novia? Había dado por hecho que estaba interesado en Yu Ri, quizas se equivocara.

Prefirió centrarse en Gong Yoo y siguió buscando. Lo encontró sentado en la terraza. Iba a acercarse, pero una mujer de pelo corto estaba sentada frente a él. No le veía la cara, pero la cara de indiferencia de él, le llamo la atención. Aun así, no se iba a echar atrás, estaba realmente furiosa por lo que había echo. Interrumpiendo la conversación, se puso frente a ellos. La mujer parecía molesta, por la expresión de su cara que enseguida cambio a sorpresa al verla allí. Dudo un instante. La mujer era muy guapa, pero no debía dudar. Si lo desenmascaraba, quizás conseguiría arruinarle la cita. Gong Yoo al principio estaba sorprendido por verla allí, pero su cara cambio a una sonrisa.

- Tengo que hablar contigo – Eun Hye sonó lo más fría que pudo, pero retrocedió un poco cuando este se levanto. – es sobre…
- ¿Quién es ella?
- Mi nueva novia – respondió Gong Yoo sujetandola por la cintura y acercándose a ella – la conocí hace unos días.

Si Eun Hye hubiera podido, habría escapado de allí, pero Gong Yoo tenía demasiada fuerza para intentar soltarse. Poco a poco se acercaron y, antes de que se diera cuenta, le estaba dando un beso. Por un instante, debido a la confusión se dejo llevar, pero pronto intento separarse. Cuando lo logro estaba roja como un tomate. Gong Yoo la abrazo.

- Di algo y te mato – susurro a su oído. Eun Hye no sabía si echarse a llorar o matarlo allí mismo.
- Está bien – suspiro la mujer derrotada. Parecía molesta, pero no iba a decir nada más. Recogió unos papeles que había en la mesa y se alejo – me marcho, pero no creas que has ganado.
- ¿Y bien? De que querías hablar – pregunto el joven cuando la mujer se alejo y la soltó.
- Ah yo…. – Eun Hye era incapaz de decir nada. Seguía colorada.
- Si no tienes nada que decir, no me hagas perder el tiempo – dijo alejándose.
- Realmente lo odio – grito furiosa cuando se vio allí sola.

--------------------------------------------------- x --------------------------------------------------------

Unos golpes en la puerta me despertaron. Mire el reloj y pude ver que eran cerca de las nueve de la noche. ¿Cuánto tiempo había dormido? Después de que Eun Hye se fuera, me tome unas pastillas y me quede dormida. Por suerte, en ese tiempo mi estomago se había asentado y ya no me molestaba tanto.

Volví a escuchar golpes en la puerta y me apresure a abrir. Park Shi Hoo estaba esperando con un pequeño carrito. Me miro de arriba abajo y soltó una pequeña risa. Me quede intrigada, ¿que podía haberle hecho tanta gracia? Entonces caí en la cuenta de que estaba vestida, pero debí haberme movido mucho y tendría unos pelos de loca.

- ¿Puedo pasar? Pregunto señalando el carrito – pedí en la cocina que prepararan algo ligero. Después de verte pasar y de que Eun Hye me comentara que estabas descansando…
- No hacía falta que te molestaras – le pedí que entrara y me dirigí al baño a recogerme el pelo. Cuando sale, había levantado la tapa y pude ver pequeños bocadillos sobre el plato. Realmente era un encanto.
- Si quieres mas, solo tengo que hacer una llamada a las cocinas.
- No gracias. No hace falta que te preocupes tanto por mí, mañana estaré como nueva.
- Creo que mañana también deberías descansar.
- Imposible – respondió tajante – mañana llegan los fotógrafos y comenzaremos a diseñar la campaña publicitaria. No puedo perderme eso.
- Como quieras – Park Shi Hoo puso su mano en mi frente para medirme la temperatura. Me puse un poco colorada y el sonrió. Después acerco su cara a la mía y yo cerré los ojos. Note como posaba su mano en mi mejilla y luego la apartaba. Al abrirlos, pude ver que solo había quitado unas migas de mi cara. Me puse aun más colorada, pero esta vez de vergüenza – tienes un poco de fiebre. No te molesto más tiempo. Termina de cenar y acuéstate. Pediré que después suban a recogerte el carro.
- Muchas gracias – tartamudee mientras el cerraba la puerta y yo seguía colorada. Por suerte, como tenía fiebre, debió pensar que esa era el motivo.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Vie Oct 09, 2009 9:19 pm

Wenas a todos. Lamento el retraso, pero es que entre unas cosas y otras.... En fin, que ya estoy aqui dando guerra de nuevo. Me he lastimado un dedo y me cuesta escribir ( nada grave, en unos dias estare nueva jajajaja), pero para que veais que no esta abandonado el tema, dejo un capitulo ^^u. Besitos a todos.

Del cielo al infierno


Eun Hye había llegado a la cafetería. Unos minutos antes había dejado a Yu Ri en la reunión y había recibido una nota de Gong Yoo diciendo que la esperaba. Todavía no estaba muy segura de porque había acudido, pero reconocía que tenía algo de curiosidad.

El joven se levanto cuando la vio y la invito a sentarse. La sonrisa de él y los gestos de amabilidad la desconcertaban bastante. Había sido muy grosero en el aeropuerto y también con Yu Ri, parecía tener doble personalidad. Un camarero se acerco y Gong Yoo pidió dos cafés.

- ¿Cuál es el motivo por el que me has llamado?
- Quiero hacer un trato contigo. Si esto sale bien, no te molestare mas.
- ¿Y qué quieres decir con eso? ¿Por qué tendría que ayudar a alguien como tú? Yu Ri ha pasado muy mala noche por tu culpa.
- Me disculpare con ella, si es lo que quieres – dijo con indiferencia.
- No muestras ni una pizca de arrepentimiento – Eun Hye estaba indignada – me marcho.
- ¿No vas a escuchar mi propuesta? Te advierto que es interesante.
- No hasta que te disculpes con Yu Ri.
- Hagamos esto entonces. Trabajemos juntos y me disculpare.
- ¿De qué se trata? – estaba muy intrigada, a pesar de que quería irse.
- Hazte pasar por mi novia.
- ¡Estas loco! – Eun Hye se echo a reír - ¿Por qué tendría que hacerlo? Además, tienes a la mujer de ayer. Es guapa y parece interesada en ti.
- Es de ella de quien me quiero librar – dijo sonriendo - ¿Qué me dices?
- ¿Quién es ella? – pregunto curiosa.
- No tengo porque decírtelo.
- Ni yo porque aceptar tu oferta – respondió ella levantándose y marchándose.

----------------------------x ---------------------


Cuando salimos de la reunión, me llamo la atención ver a Eun Hye saliendo de la cafetería y a Gong Yoo sentado. Iba a seguirla, pero Shi Hoo me llamo para concertar unos últimos detalles del proyecto. Jun Ki iba a unirse a nosotros pero al salir por la puerta lo abordo una chica. Debía de haberlo estado esperando todo el rato, pero no me fije en ella. Tenía una larga melena castaña y unos llamativos y rasgados ojos oscuros. Por un momento pensé que era modelo porque era altísima. Poso su mirada sobre mí y salude. Ella sonrió y también saludo, pero vi desafío en su mirada. ¿Por qué se sentía amenazada? Jun Ki parecía incomodo e iba a decir algo cuando mi teléfono sonó. Al comprobar el número, pedí disculpas y me aleje un poco.

- ¡Jeong Hoon! – exclame entre sorprendida e intrigada - ¿Qué ocurre?
- Jun Ki, vámonos – escuche a la joven mientras ambos pasaban a mi lado y ella volvía a mirarme.
- ¿Aun no has vuelto? – pregunto el joven al otro lado de la línea – pensaba que como tenía un poco de tiempo libre, podríamos quedar los tres.
- Aun estoy trabajando en Busan, pero en cuanto volvamos a Seúl…
- Tengo unos días libres, puedo ir hasta allí. Dame la dirección y…
- No hace falta que te molestes…
- No es molestia. Dentro de una hora salgo para allá.
- Te reservo una habitación entonces – dije alegre. Realmente si me apetecía verle. Era divertido pasar el tiempo con él.

Park Shi Hoo espero a que terminara de hablar y me acompaño a hacer la reserva. Después quedamos con Eun Hye y Gong Yoo para hablar de cómo sería la sesión de fotos, pues mañana llegaba todo el equipo. Mientras hablábamos, me di cuenta de que mi amiga parecía ausente. Evitaba mirarnos directamente y apenas abría la boca. Creo que Shi Hoo también lo noto, pero no dijo nada al respecto. Cuando él se marcho, intente hablar con ella pero se excuso diciendo que le dolía la cabeza y se marcho.

Cuando salimos de la reunión, me llamo la atención ver a Eun Hye saliendo de la cafetería y a Gong Yoo sentado. Iba a seguirla, pero Shi Hoo me llamo para concertar unos últimos detalles del proyecto. Jun Ki iba a unirse a nosotros pero al salir por la puerta lo abordo una chica. Debía de haberlo estado esperando todo el rato, pero no me fije en ella. Tenía una larga melena castaña y unos llamativos y rasgados ojos oscuros. Por un momento pensé que era modelo porque era altísima. Poso su mirada sobre mí y salude. Ella sonrió y también saludo, pero vi desafío en su mirada. ¿Por qué se sentía amenazada? Jun Ki parecía incomodo e iba a decir algo cuando mi teléfono sonó. Al comprobar el número, pedí disculpas y me aleje un poco.

- ¡Jeong Hoon! – exclame entre sorprendida e intrigada - ¿Qué ocurre?
- Jun Ki, vámonos – escuche a la joven mientras ambos pasaban a mi lado y ella volvía a mirarme.
- ¿Aun no has vuelto? – pregunto el joven al otro lado de la línea – pensaba que como tenía un poco de tiempo libre, podríamos quedar los tres.
- Aun estoy trabajando en Busan, pero en cuanto volvamos a Seúl…
- Tengo unos días libres, puedo ir hasta allí. Dame la dirección y…
- No hace falta que te molestes…
- No es molestia. Dentro de una hora salgo para allá.
- Te reservo una habitación entonces – dije alegre. Realmente si me apetecía verle. Era divertido pasar el tiempo con él.

Park Shi Hoo espero a que terminara de hablar y me acompaño a hacer la reserva. Después quedamos con Eun Hye y Gong Yoo para hablar de cómo sería la sesión de fotos, pues mañana llegaba todo el equipo. Mientras hablábamos, me di cuenta de que mi amiga parecía ausente. Evitaba mirarnos directamente y apenas abría la boca. Creo que Shi Hoo también lo noto, pero no dijo nada al respecto. Cuando él se marcho, intente hablar con ella pero se excuso diciendo que le dolía la cabeza y se marcho.

Desde la ventana podía ver como realizaban el reportaje fotográfico y como Gong Yoo y Eun Hye disfrutaban del trabajo. Ella estaba ilusionada, pero aun notaba que algo la tenía preocupada. Observe que Shi Hoo se había alejado para atender el teléfono y sonreí. Yo había estado supervisando por la mañana el reportaje, pero él fue a decirme que había algo para mí en recepción y que a partir de ahora él se ocuparía de todo, que me fuera a descansar. No pude evitar pensar que era muy amable, tanto ahora como la noche anterior cuando fue a ver cómo me encontraba, me di cuenta de que me había sonrojado al recordarlo.

- La carta – me dije a mi misma cogiéndola. Al mirarla pude ver mi nombre y la dirección del hotel, pero no era capaz de identificar el remitente y solo llegaba a entender algunas palabas de la carta. Como problema, pasaporte y España.

Shi Hoo me había dicho que Jun Ki había regresado al hotel y decidí pedirle ayuda, así no tendría que molestar a los que estaban trabajando. Recogí la carta y me dirigí a su habitación. A medida que me acercaba escuche a una mujer hablando en voz muy alta y me pareció extraño. Debía ser una fuerte discusión de pareja, hablaba muy rápido y no comprendí nada. Al acercarme note que venía de la habitación del joven. Decidí que lo mejor sería dejarlo para más tarde y di media vuelta. En ese momento se abrió la puerta y, sorprendida, vi un cojín que se estrello contra la pared. Acto seguido salió Jun Ki, que cerró la puerta y suspiro. Al incorporarse me vio a pocos pasos de él y me miro sorprendido de verme allí.

- Ah – reaccione a los pocos segundos. Estaba tan nerviosa que solo fui capaz de balbucear en español – yo no… lo siento… no quería…
- Esto me recuerda a la primera vez que te vi – sonrió intentando quitarle importantica. ¿Estas bien? Shi Hoo me dijo…
- Jun Ki – la puerta se abrió y salió la mujer que había viso esta mañana. Parecía calmada, pero cuando me vio, el odio volvió a aparecer en su rostro - ¿Qué hace ella aquí? No hemos acabado de hablar.
- Yo creo que si – dijo el joven cogiéndome de la mano y escapando de allí. Escuche como ella lo llamaba, pero el joven no iba a parar de correr.

Al pasar por la recepción, vi que Jeong Hoon llegaba en ese momento. Quise saludarlo pero apenas pude gritarle donde estaba Eun Hye. Jun Ki me invito a subir al coche y nos marchamos de allí. Ninguno de los dos dijo nada. Yo estaba descolocada por lo ocurrido, tanto que por un momento olvide la carta. El parecía perdido en sus pensamientos.

- ¿Qué querías preguntarme?
- Ha llegado una carta, pero no soy capaz de leerla. Tiene un coreano un poco complicado para mí. Solo entendí unas palabras, entre ellas España.
- Si te pones nerviosa, no eres capaz de leer o hablar coreano – sonrió divertido y yo me puse seria – no te enfades, era una broma. Aun no conoces Busan, ¿verdad?
- No he podido salir del hotel con todo el trabajo.
- Tienes suerte, conozco perfectamente la ciudad. Te la enseñare y después, te ayudo con la carta.

Gracias a Jun Ki, conocí muchos sitios de la ciudad, destacando las callejuelas del centro, donde había muchas pequeñas tiendas, algunas pertenecientes a amigos del joven, que fueron muy amables. Descubrí que la ciudad tenía un amplio repertorio de sitios que visitar o conocer y me preguntaba como habían podido tener abandonado el hotel tanto tiempo. Era una pena desaprovechar ese diamante en bruto.

Al atardecer me llevo al mercado Chalgalchi. Estaba situado cerca del puerto y abarrotado de gente. Soplaba una agradable brisa marina que llevaba hasta nosotros el olor de la comida y el griterío de la gente. Además de los puestos habituales de comida y verdura, se sumaban pequeñas tiendas de artesanía, especias, sedas, perfumes…

No pude evitar parar a comprar algunas cosas antes de continuar hacia la zona de la playa, donde por ser verano, se celebraba un festival. Esto añadía más luz a una playa de ensueño. Jun Ki se quito los zapatos y dio un salto a la arena. Con una sonrisa extendió una mano y me invito a seguirlo. Sin pensarlo dos veces, también me lance a la arena.

Como habíamos hecho toda la tarde, paseamos y hablamos sobre cosas triviales como la diferencia entre los dos países. Resultaba extraño y fascinante lo fácil que me era comunicarme con él. El ruido de mis tripas hizo que se riera de buena gana. Me pidió que lo esperara allí y corrió hacia los puestos. A los pocos minutos regreso con dos bandejas de fideos. Me ofreció una y los dos comimos en silencio mirando al mar.

- Por cierto – dijo el después de dejar a un lado la bandeja – te veo recuperada. Realmente estaba preocupado, Park Shi Hoo me dijo que estabas… lamento no haber podido ir a verte…
- No fue nada grave – respondí con una sonrisa y maldiciendo por dentro a Gong Yoo – supongo que tendré que tener cuidado con lo que como a partir de ahora.
- Me dijiste que estabas allí porque no podías traducir una carta. ¿La tienes aquí?

Se la entregue y continua comiendo mientras él la leía. Al principio asentía mientras comprendía el texto, pero la expresión de su cara poco a poco fue cambiando a preocupación. Yo solté la bandeja y lo mire preocupada. En la carta había podido leer España y problema. Inmediatamente pensé que había pasado algo con mi familia, lo que me asusto aun más.

- Lee Jun Ki – susurre casi sin atreverme a decir nada más.
- Creo que lo mejor es que volvamos al hotel y hablemos con el director – dijo levantándose.
- ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? – ahora si estaba asustada de verdad - ¿Es mi familia?
- No – respondió arrastrándome al coche – ellos están bien. Es otra cosa.
- ¿Otra cosa? ¿Qué es otra cosa? Dime que es – rogué soltándome y parándome - ¿Por qué has puesto esa cara de preocupación? ¿De quién es la carta?
- Del departamento de inmigración – respondió el joven – el hotel en España ha cerrado, por lo que tienes dos días para abandonar el país y regresar a España. El visado de trabajo ya no es válido.
- ¿Cómo que ha cerrado? No tengo ninguna notificación – dije extrañada y aun preocupada – además, el visado no puede caducar de un día para el otro sin decirme nada y aunque lo haga… El pasaporte, tengo 90 días para estar en el país sin tener visado.
- Si, según la ley con el pasaporte deberías poder quedarte.
- Entonces solo tenemos que avisar a la embajada y lo solucionaran – respondió esperanzada.
- Aquí pasa algo extraño, lo mejor es que volvamos al hotel y vemos como lo solucionamos – dijo volviendo a cogerme del brazo y llevándome al coche.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Dom Nov 29, 2009 6:55 pm

Weeee, tengo conexion (aunque sea robada ^^u). En fin, que despues de mucho tiempo puedo estar por aqui hasta que el vecino se de cuenta de que le estoy robando conexion XDDD.
A ver, tengo varios capitulos (a pesar de que las clases no me dejan mucho tiempo) pero lo tengo en las libretas de clase as que lo voy pasando poco a poco.
Bueno os dejo un cacho del capitulo y espero subir mas pronto (aunque depende del vecino ajajajaja) Besitos a todos.


Adiós


Durante el camino de vuelta, Jun Ki no había dicho ni una palabra, lo que hacia que yo estuviera mas nerviosa. Todo tipo de especulaciones pasaban por mi cabeza, a cada cual mas dramática y surrealista. Por suerte, llegamos al hotel y rápidamente baje del coche y entre en la recepción. Escuche que el me llamaba, pero no le preste atención y me dirigí a la habitación de Shi Hoo.
A los pocos minutos estaba golpeando su puerta y el apareció con varios botones de la camisa desabrochados y una toalla al cuello, debía de estar a punto de ducharse. Fue entonces cuando caí en la cuenta de que podía ser tarde, pero al ver mi cara de agobio me invito a pasar. Jun Ki llegaba en ese momento y también entro.
Le entregue la carta, la cual leyó detenidamente asintiendo en algunos puntos. Me la devolvió y cogio el teléfono. Estuvo hablando con alguien, pero yo estaba tan absorta en mis pensamientos imposibles que no cae en la cuenta de quien podría ser. Jun Ki por su parte, estaba apoyado en el borde de la ventana, mirando a través de ella, a algún punto en la lejanía. Después de varios minutos, Shi Hoo colgó y me miro.

- Parece ser que el problema viene de España. El director de ese hotel esta siendo investigado por algún tipo de fraude. El hotel ha sido cerrado temporalmente. Por eso, te han mandado la carta. Van a investigar a todos los empleados y contactos en el extranjero para comprobar que no se han llevado fondos. Mi padre estaba al corriente.
- Yo no he hecho nada – replique casi en su sollozo – no tengo nada que ver con ese asunto.
- ¿Qué vamos ha hacer? – Jun Ki hablo por primera vez - ¿es necesario que vuelva a España?
- Mi padre tiene contactos – respondió Shi Hoo – no te preocupes por nada. Me encargare de todo. Vete a descansar.
- Pero…
- Deja que el se encargue – Jun Ki me cogio del brazo y me obligo a salir de la habitación. Cerro la puerta tras de mi. Escuche un murmullo dentro y después salio de la habitación. Habían hablado de algo, pero no lo escuche – vamos, te acompaño a la habitación.
- Estoy demasiado nerviosa y preocupada para quedarme sola en la habitación – reconocí – no podré descansar.
- Entonces, ¿Qué quieres hacer? Me quedare contigo.
- No quiero molestarte – en ese momento recordé que Jeong Hoon ya habría llegado. Saque el móvil y vi todas las llamadas perdidas de Eun Hye – Eun Hye me ha estado llamando. Debe estar preocupada. Posiblemente este con Jeong Hoon.
- ¿Jeong Hoon? – pregunto el.
- Es un amigo – respondí mientras llamaba al ascensor – voy a ir con ellos, puedo coger un taxi y…
- Te acompaño – me interrumpió el – así estaré mas tranquilo.

Eun Hye cogio el teléfono al primer ring. Por el tono de su voz supe que estaba realmente preocupada y yo me sentía culpable. Lo cierto es que no había hablado con ella desde la mañana. Cuando se calmo le pregunte donde estaba. Había salido con Jeong Hoon a dar una vuelta por la ciudad, habían cenado y ahora se dirigían a un famoso pub. Cuando colgué le pregunte a Jun Ki si sabia donde era y me respondió que afirmativamente mientras arrancaba el coche. Le pedí que no mencionara nada de lo ocurrido. No quería preocuparlos innecesariamente. Si realmente tenía que volver a España, entonces se lo diría. El comprendió y sonrió tristemente.
Apenas hablamos en todo el trayecto. Yo estaba preocupada y el parecía concentrado en conducir. Sonó su teléfono. Miro de quien se trataba y suspirando se coloco un pequeño auricular. Al apartarse el pelo, pude comprobar que tenía un pendiente en forma de cruz plateada.
En los minutos que duro la conversación, se endurecieron las facciones de su rostro y respondía con monosílabos. Por algún motivo la conversación no era de su agrado. Cuando colgó volvió a concentrarse en conducir y yo no me atreví a preguntar nada.
Llegamos al pub y entramos. El interior estaba oscuro y solo la luz de los focos nos deslumbraban de vez en cuando. Jun Ki lo agradecía, pues así podía pasar desapercibido. En uno de los palcos pude ver a Eun Hye que hacia señales con los brazos y a los pocos segundos nos encontramos los cuatro juntos.
Pude notar a mi amiga preocupada por algo mas aparte de por la poca consideración que tuve al no llamarla., pero no me sentía con animo para interrogarla y creí que tampoco era el momento adecuados con mas gente allí. Por su parte Jun Ki bajo a pedir algo de beber y Jeong Hoon me miro y pude vislumbrar una sonrisa traviesa. Yo baje la mirada ruborizada intentando no pensar en las ideas que se le pasaban por la cabeza.
Eun Hye se disculpo un momento y salio con el teléfono en la mano. Jeong Hoon quiso saber que había hecho durante el día y me recrimino que lo deje solo cuando llego. A pesar de que lo decía en broma, tenía razón, aunque fue porque Jun Ki me arrastro. Aun así me disculpe y este pareció aceptarlo.
Durante el resto de la noche pude olvidarme de la carta. Por unas horas la angustia desapareció y estaba agradecida a los tres por la compañía. Cuando llegue a la habitación, la preocupación volvió a apoderarse de mí e hice lo que nunca había hecho. Revise mi neceser y allí tenia un sobre de medicamento para el resfriado y sabia que me haría dormir durante unas horas. Vertí el contenido en un vaso y mientras esperaba que hiciera efecto, puse la tele. Después de hacer zapping, puse un programa de música en el que salía Jeong Hoon, pero no recuerdo que decía en la entrevista, pues el sueño me venció.
Desperté con el ruido del despertador. Por suerte me acorde de ponerlo la noche anterior. A pesar de que aun tenía un poco de sueño, por efecto del medicamento, como un zombie me arrastre hacia la ducha. El agua tibia termino de despertarme y mientras me secaba el pelo, llamaron a la puerta. La angustia se apodero de mí. ¿Y si era Shi Hoo con malas noticias?
Temerosa abrí la puerta para encontrarme a Eun Hye. Tenía unas ojeras horribles y el pelo alborotado. La invite a pasar mientras reprimía una sonrisa. Me pidió algo para el dolor de cabeza. ¿Cuánto habría bebido? Me pregunte mientras le daba una pastilla y ella se tumbaba en la cama. Volví al baño a continuar secándome el pelo. Escuche un teléfono, pero era el de ella. Al principio no escuche su conversación pero poco a poco iba subiendo de volumen. Apague el secador y salí del baño.

- ¡Aunque fuese la ultima chica del mundo!, jamás aceptare algo así. Olvídate de mí y de esa maldita fiesta.

Cuando colgó me miro con sorpresa, aunque yo la miraba mas sorprendida desde el baño.
- ¿Ocurre algo? – pregunte.
- No es nada – respondió levantándose y dirigiéndose a la puerta – me esperan en maquillaje.
- ¡Eun Hye! – se paro en seco – ayer no estaba muy… disponible, pero sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras. Te ayudare en todo lo que pueda.
- No es nada – respondió ella sonriendo – aunque Jeong me dijo que habías salido del hotel con Lee Jun Ki, me alegro que las cosas te vayan bien con el.
- No es lo que piensas – me apresure a negarlo. parecía dolida porque no se lo había dicho, pero realmente no había nada entre nosotros – yo no…
- Me están esperando – me corto cerrando la puerta.

Suspire con pesar y añadí otro problema a la lista. Con un poco de suerte a la hora de comer podría hablar con ella. Park Shi Hoo no apareció en toda la mañana, al igual que Lee Jun Ki. Me pregunte que les podría haber pasado pero rápidamente los aleje de mi mente. Estaba sola y debía ocuparme de supervisar la grabación. El tiempo se echaba encima y dentro de dos días debía estar todo listo.
Eun Hye y Gong Yoo habían tomado un pequeño descanso y estaban sentados en la terraza. Mientras yo discutía algunas tomas, los observe. Discutían pero no llegaba a escuchar que decían. Mi amiga parecía alterada por algo, pero Gong Yoo mostraba su habitual frialdad. Aun así, pensé que hacían una buena pareja.
Un recepcionista me llevo unos papeles. Eran las reservas de los últimos meses y sus recibos. Por suerte, eso para mi significaba trabajo y me obligaba a quitarme de la mente la pregunta de donde estaban metidos esos dos.
Sin darme cuenta llego la hora de comer y Jeong Hoon fue a buscarme acompañado de Eun Hye, que ya no parecía estar enfadada. Deje los papeles a un lado y los acompañé al comedor. Ambos intentaban abordar el tema de mi llegada al pub con Jun Ki, pero por suerte allí estaba el equipo de grabación y nos sentamos con ellos. Pase un rato agradable mientras comentaban la sesion y se reían de las torpezas de Eun Hye, quien avergonzada solo comía sin emitir sonido alguno.
Volví a las cuentas del hotel y a media tarde apareció Lee Jun Ki. Lo vi pasar con una bolsa e iba a llamarlo, pero detrás de el iba la joven que le había gritado en su habitación. No pude evitar tener ganas de tirarla a la piscina. ¿En que estaba pensando? Negué con la cabeza y me dije a mi misma que era por culpa de la preocupación.
Park Shi Hoo me llamo desde una puerta lateral que daba a un pequeño salón. Me gire y un escalofrío recorrió mi cuerpo. No traía buenas noticias, estaba convencida.

- Siéntate, por favor – me pidió cuando me acerque a la mesa - ¿Quieres tomar algo?
- No gracias – estaba muy nerviosa.
- La cosa parece seria- comenzó, parecía que el también había notado mis nervios – no podemos hacer nada respecto a la carta, es importante que vuelvas a España. No te ha llegado a notificación aun, la tienes allí, pero has sido llamada como testigo en el juicio.
- ¿Eso significa que no puedo quedarme aquí? – pregunte desilusionada – me gusta lo que hago.
- Lo hemos intentado, pero ahora mismo no es posible. Sin embargo – pude ver una sonrisa en su rostro – tomate esto como unas vacaciones.
- No comprendo.
- Dentro de dos meses, cuando acabe el verano, volverás a trabajar. He decidido compaginar mi carrera como actor y el negocio familiar. Mi padre me ha puesto a los mandos de este hotel y te quiero en mi equipo, de relaciones publicas.
- Pero… Apenas me has visto trabajar en las semanas que llevo aquí no…
- Deja de poner pegas – replico intentando parecer molesto, aunque no lo consiguió – parece que no quieres el trabajo. Además, tengo referencias de trabajos anteriores. Llevo toda la mañana recibiendolos.
- No se como agradecértelo – respondí de forma sincera.
- Vuelve a España, ahora nada te retiene aquí. Descansa y te espero dentro de poco.
- Para entonces esto ya estará funcionando, me gustaría recibir…
- ¿Es que no sabes descansar? – sonrío y me extendió un movil – te daré un regalo por adelantado. Es un móvil de empresa, por así decirlo. Con esto podremos estar en contacto cuando me necesites. también esta el teléfono de Eun Hye.
- Eres un encanto – sonreí – envidio a la chica que salga contigo.
- Mañana sale tu vuelo –note que evito continuar con el tema, así que supuse que era por timidez y me hizo gracia – espero que tengas buen viaje. Nos vemos en otoño.

Cuando se marcho me recosté en la silla y suspire. El sentimiento que tenia en ese momento no podía describirlo. Por un lado tena miedo de volver a España y enfrentarme a un juicio del que no sabia nada y por otro lado tenia la sensación de que dejaba muchas cosas pendientes en Corea y no me quería ir.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Tsunai el Dom Nov 29, 2009 11:30 pm

Mientras hacia la maleta pensaba como me despediría de Eun Hye. Apenas habamos hablado, no lo comprendería y no sabría como abordar el tema. Sin dificultad cerré la maleta, pues apenas tenia cosas. Llame a Eun Hye, pero no me cogio el teléfono. Lo intente con Jeong Hoo, pero tuve el mismo resultado. Me pregunte que estaría haciendo y se me cruzo por la mente la idea de que quizás estaban juntos y no querían ser molestados.
Me decidí a despedirme de Jun Ki. Me había ayudado mucho, así que salí en dirección a su habitación pero recordé que estaba acompañado. Por lo que decidí cambiar mi rumbo a la cafetería. Pedí una libreta y algo para beber, por lo menos le intentaría dejar a mi amiga una carta donde pudiera explicar algo, por difícil que fuera. Escuche que me llamaban y me gire. Park Shi Hoo aparecía en ese momento. Se fijo que había escrito algo y me miro.

- Todos están ocupados – le explique – es para Eun Hye, me gustaría que lo entendiera…
- ¿Quieres que se la de yo? – se ofreció – mañana la veré en la sesión. Hoy la he visto salir muy elegante.
- Supongo que llegara tarde – la teoría de que estaba con Jeong Hoon cobro fuerza.
- Bueno, como los dos estamos solos y es tu ultima noche – note que parecía nervioso - ¿cenarías conmigo?
- Ah gracias, pero no tengo hambre – me disculpe, aunque no estaba segura de si hacia bien rechazándolo – el vuelo sale temprano, por lo que…
- ¡Shi Hoo!

Ambos nos giramos al escuchar su nombre. Jun Ki apareció por la puerta sonriendo. Cuando se aparto el pelo de la cara volví a ver el pendiente. Nos miraba, primero a uno y luego al otro.

- ¿Al final como se ha solucionado?
- Me marcho mañana – la sorpresa se dibujo en su rostro, al igual que yo me sorprendí de lo resignada que sonaba. había aceptado lo evidente.
- Sale en el primer vuelo de mañana – continúo Shi Hoo.
- Cenemos juntos – propuso – a modo de despedida.
- Gracias, pero me iba ya a descansar – sonreí y me levante – buenas noches a los dos. Mañana coger un taxi, por lo que no hace falta que os molestéis.
- Buen viaje – sonrió Shi Hoo que a diferencia de su tono habitual y correcto, me pareció notar un pequeño deje de tristeza, aunque no estaba segura.

Su teléfono sonó, por lo que con una disculpa, se marcho de allí. Me despedí de Jun Ki y subí a mi habitación. Una vez dentro, me puse a pensar en todo lo que había pasado, como intentando retener todos los recuerdos que podía. Entonces me di cuenta de que Jun Ki me había ayudado muchísimo. Desde que llegue hasta ahora, debido a unas circunstancias casuales, siempre había estado allí. No poda marcharse así, tenía que darle las gracias por todo.
Como todavía no me había cambiado, decidí ir a su cuarto y agradecérselo. Esta vez si llame a la puerta, pero no me abrió. Quizás ya estuviera acostado, aunque no era tan tarde, o seguía en la cafetería.
Me di media vuelta para ir en su busca y cuando me dirigía al ascensor, salía de el. Estaba sorprendido de verme allí. Sin comprender muy bien porque, no pude evitar que las lagrimas salieran de mis ojos. ¿Qué estaba haciendo? Yo había ido a disculparme, no a montar una ridícula escena. El se acerco sin comprender muy bien que ocurría. Escuchamos voces en el ascensor. Pronto se abriría la puerta y nos verían, por lo que me cogio del brazo y me llevo a su habitación.
Realmente n sabia que había pasado. Me haba venido a la mente la primera vez que lo vi vestido de época, en la cena donde Eun Hye le grito donde trabajaba, verlo en el hotel, la tarde pasada… una angustia que desconocía se había apoderado de mi y me había llevado a esto. No quería irme, quería quedarme con el.

- Esto es una locura – dije en voz alta. Estaba sentada en su cama, mientras el había salido al pequeño balcón que tenia la habitación para darme tiempo a calmarme - ¿Qué demonios estoy haciendo?

Me levante y fui hasta el balcón. Estaba apoyado en la barandilla, dándome la espalda. Cogia aire con fuerza y lo expulsaba lentamente. ¿Qué le pasaba?

- Yo… lamento esto – dije avergonzada – yo venia a…
- Dame solo un minuto – su voz sonaba ansiosa, como si estuviera conteniendo unas palabras que no se atrevía a decir. Note que apretaba los puños con fuerza contra su cuerpo.

No me atreví a replicar. Volví a la habitación y me senté en la cama. Realmente había sido una idiota. Seguramente estaba molesto y mi actitud era de una niña pequeña. Me marcharía de allí sin decirle nada, lo último que quería era seguir haciendo el ridículo.
Me levante decidida a marcharme, pero el entro y me detuve. Estaba quieto, en el umbral del balcón. Me miraba distante y yo solo pude sonrojarme por la vergüenza.

- Lamento lo ocurrido. Fue sin querer, no se que ha pasado – las palabras salieron atropelladamente de mi boca. Ni si quiera estaba segura de si las había dicho todas en coreano.
- ¿Cómo estas ahora? – pregunto sin mirarme.
- Bien – respondí rápidamente – lo siento de veras.
- No te preocupes – lentamente se acerco a mi y levanto su mano para acariciarme la mejilla. sonrió con tristeza – me gusta cuando te pones nerviosa, estas realmente mona.
- No me digas eso – susurre en voz baja cuando se alejo de nuevo de mí y yo me lleve la mano a mi mejilla para retener ese pequeño contacto.
- ¿Qué querías decirme? – pregunto lentamente sin apartar los ojos de mi. No pude evitar desear perderme en los suyos. ¿Qué me estaba pasando?
- Darte las gracias por todo lo que has hecho por mi – respondí rápidamente – no se como agradecértelo.
- No tienes porque hacerlo – lo dijo después de unos minutos de silencio, tras lo cual pensé que no era lo que realmente quería decir, pero no pregunte más.
- Shi Hoo me ha dado un móvil – intente cambiar de tema para evitar ponerme mas nerviosa. Deba salir de allí antes de hacer otra locura – te llamare para saber como estas.
- Hazlo por favor – sonrió y se acerco a una pequeña mesilla de noche. Saco una cajita y me la entrego – tenia pensado dártelo mañana. Es en agradecimiento por acompañarme a pasear por la ciudad. Supongo que es el momento de dártelo.

Sorprendida lo abrí. Allí estaban dos pendientes en forma de cruz. Desplace mi vista hacia sus orejas. No tenía el pendiente. El sonrió satisfecho por dejarme completamente desconcertada.

- En el coche pude ver que te fijaste en mi pendiente. Es en señal de agradecimiento.
- No puedo aceptarlo.
- Entonces tómalo como un préstamo. Devuélvemelos dentro de dos meses, cuando te vuelva a ver.
- Muchas gracias por todo – dije por ultimo antes de salir de allí.

Volví a mi habitación y abrí la caja. Los guardaría y se los devolvería cuando lo volviera a ver. No estaba muy segura de que había pasado en aquella habitación. Todavía seguía con la sensación de que no había dicho todo lo que quería, pero por algún motivo, no se atrevía. Los guarde en m bolso y me metí en la cama. Di vueltas durante varias horas hasta que el cansancio me venció y me quede dormida. Aun no me había marchado y estaba deseando volver, por lo que sabia que será un largo verano. Tenía mucho en lo que pensar, incluyendo los últimos acontecimientos con Jun Ki. Cuando regresara, podría darle alguna explicación, de la cual n yo misma estaba segura en este momento.

Tsunai

Femenino
Cantidad de mensajes : 13
Fecha de inscripción : 19/03/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El dia que me enamore de ti

Mensaje  Contenido patrocinado Hoy a las 8:49 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.